Lo que deberías tener claro a nivel de diseño antes de empezar, para evitar errores comunes y construir una base sólida desde el principio.
Abrir un negocio suele venir acompañado de ilusión, ideas y muchas decisiones que tomar en poco tiempo. Entre ellas, el diseño suele quedarse para el final o resolverse “sobre la marcha”.
El problema es que muchas de esas primeras decisiones visuales —o la falta de ellas— acaban condicionando la imagen del negocio durante años.
El diseño no va solo de que algo sea bonito. Va de orden, coherencia y claridad. Por eso, antes de ponerte manos a la obra, hay algunos aspectos básicos que conviene tener claros.
Aquí te dejamos 8 consejos de diseño sencillos y prácticos para empezar con buen pie.
Uno de los errores más comunes es querer un logotipo antes de tener claro qué tipo de negocio estás creando.
Antes de diseñar nada, pregúntate:
· ¿Qué ofreces exactamente?
· ¿Qué te diferencia de otros negocios similares?
· ¿Qué sensación quieres transmitir?
El diseño debe responder a estas preguntas, no taparlas.
No es lo mismo diseñar para un público joven que para uno más profesional o familiar. El diseño cambia mucho en función de a quién te diriges: colores, tipografía, tono y estilo visual.
Cuanto más claro tengas tu público, más fácil será tomar decisiones acertadas desde el inicio.
Un logotipo no necesita explicarlo todo ni llevar muchos elementos. De hecho, los logotipos más efectivos suelen ser simples, legibles y fáciles de aplicar en cualquier soporte.
Piensa siempre en algo que funcione igual de bien en:
· Una tarjeta
· Una web
· Un rótulo
· Redes sociales
Uno de los errores más habituales en nuevos negocios es usar demasiados colores o fuentes distintas.
Esto suele generar una imagen desordenada y poco profesional.
Como norma general:
· Pocos colores bien elegidos
· Una o dos tipografías como máximo
La coherencia visual genera confianza.
Antes de diseñar, conviene pensar dónde va a vivir tu marca:
· Web
· Redes sociales
· Papelería
· Cartelería
· Packaging
Diseñar sin tener esto en cuenta suele provocar adaptaciones forzadas más adelante.
El diseño de un negocio no es una decisión puramente personal. Que algo te guste no siempre significa que funcione para tu marca o para tu público.
Un buen diseño equilibra:
· Gusto personal
· Funcionalidad
· Coherencia con el negocio
Usar plantillas sin criterio, improvisar logotipos o cambiar constantemente de imagen suele acabar costando más tiempo y dinero.
Invertir desde el principio en una base bien pensada evita tener que rehacerlo todo en pocos meses.
No necesitas tener todas las respuestas desde el primer día, pero sí contar con alguien que te ayude a ordenar ideas y tomar decisiones con sentido.
En Sāfė_Studio trabajamos precisamente desde ahí: escuchando, preguntando y acompañando a cada proyecto desde el inicio, para que el diseño tenga un porqué y no sea solo una solución estética. Creemos en un proceso cercano, claro y adaptado a cada negocio, especialmente cuando está dando sus primeros pasos.
Estamos en Benidorm y San Vicente del Raspeig, y ayudamos a construir marcas con sentido, pensadas para crecer con el tiempo.
Abrir un negocio ya implica suficientes decisiones importantes.
El diseño debería ayudarte a simplificar, no a generar más dudas.
¡Contáctanos y empecemos a darle forma a tu idea!
Tan auténtico, que se vuelve memorable